Las 13 Noches
Santas
La Navidad en los Misterios del Tiempo
Ahora, es el Tiempo de ampliar el conocimiento de nosotros mismos y de nuestras capacidades de acción, a fin de que se pueda, cada vez más, conocer el gran Diseño evolutivo en el que estamos insertados y, por lo tanto, nuestra tarea.
La Vida, que se renueva en este período navideño, será aquello que, en primavera, estallará en una nueva manifestación. Dejemos que el Niño de Oro encuentre en nosotros la Casa Viviente y trabajemos para realizar en nosotros una "cuna" cada vez más limpia.
Lo que necesitamos está llegando y el mismo Cristo nos traerá el alimento necesario. A ello seguirá, en los Mundos, muerte y nueva Vida. No tengamos temor al atravesarlo. Nuevas pruebas, nuevas victorias. Siempre.
Somos todos Luces al servicio de un único Amor,
Luces encendidas de un Calor inextinguible...
Tengamos siempre Fe y cada instante permanece eterno...
¡Paz!
El diálogo de las 13 Noches Santas apenas ha comenzado y, investigando en cada dirección que escogeremos, mucho más encontraremos, siempre permaneciendo bien conectados a los Purísimos Hilos de Oro que, de nosotros al Espíritu, se desarrollan y resplandecen luminosos.
¡Paz!
y las 13 Noches Santas"
El Significado Espiritual
de la Navidad
Premisa
Al afrontar un acontecimiento profundo y complejo como la Navidad, el primer problema que encontramos es la difundida superficialidad con la que, hoy en día, nos acercamos a ella. La Navidad nos recuerda, ciertamente, el nacimiento de Jesús en Belén, la renovación de la Vida. A ella están ligadas profundas emociones interiores vividas, principalmente, en el seno de la familia (recordemos el adagio "Navidad con los tuyos y Pascua con quien quieras"). Representa también el gran don que la entidad de Jesús ha realizado para descender a la Tierra pero, más allá de esto, está siempre envuelta por un halo de misterio. Nuestra conciencia percibe que, más allá de lo que transmite la tradición exterior cristiana, es un mundo donde mucho está aún por profundizar.
El año cristiano está marcado por dos momentos particulares y altamente significativos: la Navidad y la Pascua. Estas dos festividades, hoy en día, son poco investigadas desde el punto de vista espiritual porque la mayoría de las personas ignora su profundo significado esotérico, concibiéndolas como dos momentos significativos de la vida de un "santo varón" vivido hace dos mil años o, aún peor, considerándolas momentos de fiesta, ligados a la buena cocina y a los regalos.
No queremos minimizar en absoluto la importancia del corazón que capta la atmósfera de estas fiestas ni tampoco intelectualizarlas, pero consideramos importante subrayar su profundo aspecto espiritual, proponiendo aspectos cognoscitivos que podrán ayudarnos a vivir, con mayor conciencia, estos momentos particulares, lo que no irá en detrimento de las sensaciones del corazón sino que las enriquecerá y completará.
En este trabajo nos ocuparemos, principalmente, de la festividad de la Navidad, remitiendo al lector a un ulterior trabajo nuestro sobre la Pascua.
Un poco de numerología
Todos sabemos que la Navidad está precedida por las cuatro semanas de Adviento que son su preparación. Aclarado esto, se puede plantear enseguida la pregunta de por qué la Pascua está precedida, en cambio, por cuarenta días de preparación: la Cuaresma. ¿Por qué, en el primer caso, la preparación purificatoria se prolonga por cuatro semanas y en el segundo por cuatro décadas?
El número diez representa la culminación de la transformación interior, el retorno al Uno, en una dimensión superior. Este número representa la realización de la ley moral que nos permite volver a ser "semejantes" a Dios. En nuestro caso, podemos interpretarlo como la transformación completada de los cuatro cuerpos del hombre que tendrá lugar en el período pre-pascual.
El número siete nos recuerda los días de la Creación, las notas musicales, los colores y los planetas clásicos. Por estos motivos es un número particularmente ligado a todo aquello que evoluciona en el tiempo, al Yo que evoluciona en el tiempo. Dado que la esfera planetaria está ligada al alma humana, podemos decir que el número siete representa la acción del Yo humano en su propia alma.
Miremos ahora al número cuatro: cuatro son los cuerpos del hombre (cuerpo físico, cuerpo etérico–vital, cuerpo astral y Yo inferior), a los cuales se añaden los tres miembros superiores denominados Yo Superior o Yo Espiritual, Espíritu Vital Amoroso y Hombre Espíritu.
Los cuerpos inferiores influyen y condicionan la acción del Yo humano. El cuerpo físico, cual portador de instintos y cuyas enfermedades o malformaciones determinan patologías anímicas. El cuerpo etérico actúa como portador de las fuerzas vitales, de la memoria, de los hábitos y actitudes temperamentales. El cuerpo astral, es decir, la parte de nuestra alma más ligada a los deseos, actúa sobre el Yo inferior, llevando impulsos, ansias, deseos desmesurados egoístas.
Los primeros tres cuerpos deben ser purificados y transformados mediante el Yo. Este es el cometido de las primeras tres semanas de Adviento: cada una de ellas corresponde a uno de los tres cuerpos. En la cuarta semana de Adviento, corresponde al Yo Superior, la chispa divina en nosotros, entrar e irradiar en el alma, haciéndola convertirse en su vestidura.
El acercamiento de la entidad del Cristo a la humanidad
Por la Ciencia del Espíritu antroposófica sabemos que, en el pasado, la entidad del Cristo se acercó a la humanidad cuatro veces, más una quinta en la época actual. El cuarto de estos eventos, la cuarta venida, tuvo lugar en el plano físico: la Navidad de Belén. Los otros tres acercamientos tuvieron lugar, en cambio, respectivamente, en el plano espiritual, anímico y etérico.
En 1909, este acercamiento del Cristo se repitió por quinta vez, recorriendo "en subida" el antiguo proceso de descenso, manifestándose nuevamente en el plano etérico. Esta nueva venida del Cristo en la humanidad pasó, sin embargo, en gran parte inadvertida.
El Alma Natanica
Hablar de los sacrificios del Cristo significa hablar también de una alta entidad llamada, en la Ciencia del Espíritu, "Alma Natanica". Cada hombre está compuesto por siete "partes" constitutivas: cuatro cuerpos inferiores (cuerpo físico, cuerpo etérico–vital, cuerpo astral y Yo inferior) y tres miembros superiores (Ser Espiritual, Espíritu Vital Amoroso y Hombre Espíritu). También Adán, en cuanto primero de los hombres, era expresión de esto.
Cuando Adán, cediendo a la tentación luciférica, "cayó" del Paraíso terrenal hasta la Tierra física, donde hoy nos encontramos, sucedió algo muy importante: las partes inferiores de Adán, sus cuatro cuerpos inferiores, a consecuencia de la elección de seguir a Lucifer, descendieron hasta la condición material de la Tierra. Los miembros espirituales de Adán (el Yo Espiritual, el Espíritu Vital Amoroso y el Hombre Espíritu, expresión en cada hombre, respectivamente, del principio Espíritu Santo, Hijo y Padre) no cayeron. Fueron salvados en el mundo espiritual.
De esta "escisión" podemos decir que se originaron "dos Adán": el caído y el preservado. La parte superior de Adán es llamada "Alma Natanica". El término "alma" es, sin embargo, impropio. Es una altísima entidad espiritual que comprende en sí la parte más pura del antiguo Adán.
El primer sacrificio del Alma Natanica
La primera victoria tuvo lugar cuando el Alma Natanica, la parte del alma del primer Adán preservada, incorrupta por el Pecado Original, en el mundo espiritual y jamás descendida al plano físico, se acercó, por primera vez, a la Tierra. Ocurrió hace unos 70.000 años, en la época lemúrica. Lucifer, en aquel tiempo, ejerció una potente acción sobre nuestros órganos de los sentidos, llevando en ellos su impulso de egoísmo.
Gracias a la acción del Cristo, que puso un límite a la acción luciférica, al hombre le quedó, al menos, la vista física. La raza humana obtuvo así el uso libre de las manos para actuar en el mundo. Desde entonces nosotros somos U–manos, tenemos las manos libres para obrar el bien o el mal. El nombre de Jesús, reportado en los Evangelios, es Emanuel y significa "el Manu divino".
El segundo sacrificio del Alma Natanica
Al inicio de la época atlántica (hace unos 50.000 años), el Alma Natanica se acercó a la humanidad por segunda vez y, sacrificándose, conservó para la humanidad la capacidad del lenguaje. El sonido animal fue superado y el hombre fue capaz de hablar uniendo, a nivel de la laringe, la corriente del pensamiento (la corriente fría que desciende de la cabeza) con la corriente del corazón (la corriente que calienta y asciende).
El tercer sacrificio del Alma Natanica
A mitad de la época atlántica (30.000 años atrás), el Alma Natanica conquistó, para la humanidad, con su tercer sacrificio, la capacidad de pensar. Gracias a esto, el hombre tuvo una mente capaz de no perderse en vuelos de fantasía sino de razonar, según lógica, hasta llegar al Logos.
Es interesante notar cómo estos tres sacrificios–victorias son recorridos nuevamente en la vida de cada ser humano. Cada niño, en sus primeros años de vida, empieza primero a caminar, sostenido hacia lo alto por la fuerza de Amor del Cristo, luego a hablar y finalmente a pensar, reviviendo así las etapas fundamentales de la historia de la humanidad.
El cuarto sacrificio del Alma Natanica
En la época greco–romana, el Alma Natanica descendió hasta el plano físico–terrestre y, como su máxima expresión, tenemos la Navidad, habiéndose encarnado en el Niño Jesús. En Navidad, hace más de dos mil años, el Alma Natanica entró, por primera vez, en un cuerpo de carne. Con su cuarto sacrificio (nuestra Pascua) dio al hombre la posibilidad de vencer la muerte.
El quinto sacrificio del Alma Natanica
Según las comunicaciones de la Ciencia del Espíritu, sabemos que, hacia 1850, el Alma Natanica inició el proceso de ascenso hacia el Cosmos y volvió a manifestarse en el plano etérico, donde se sacrificó nuevamente. Es lo que, en los Evangelios, se llama la Parusía, el "retorno sobre las nubes". En 1909 tuvo lugar lo que podríamos definir como su "resurrección" en el plano etérico, la victoria sobre el Mal mediante su transformación en Bien, el quinto sacrificio.
El nacimiento del hombre nuevo
La Navidad puede ser definida también, de un modo quizá un poco menos familiar, como la fiesta de la Iniciación. En Navidad nace en nosotros el hombre nuevo, el iniciado. Este proceso está simbolizado por el paso de la estrella de cinco puntas (el hombre de Leonardo) a la de siete puntas (el Ángel, nuestro Yo Superior: donde las dos puntas "de más" representan las alas).
La Navidad en los tiempos antiguos
El impulso espiritual de la Navidad era conocido también por las culturas precristianas. En la antigua Roma, en el período que hoy se considera navideño, se celebraban las Saturnales. El día de Navidad corresponde también a la fiesta latina del Sol Invicto, el momento más oscuro del año en el cual comienza la victoria de la Luz sobre las Tinieblas.
Los discípulos del espíritu, antiguamente, cada año, la noche del 24 de diciembre, se retiraban en oración en una caverna oscura. A medianoche, en las tinieblas más profundas, desarrollaban, interiormente, la experiencia del Sol que nace: la experiencia del Sol de San Juan que irradia desde la otra parte de la Tierra y la atraviesa.
Jesús, históricamente, no nació el 25 de diciembre, sino en octubre. La victoria sobre las tinieblas viene experimentada por el hombre en Navidad, por lo cual el nacimiento de Jesús, el héroe que vence las Tinieblas Obstaculizadoras, ha sido colocado el 25 de diciembre.
La fiesta de la Epifanía
Hasta el 350 d.C. la Navidad se celebraba el 6 de enero, día del Bautismo en el Jordán, evento con el cual el Cristo descendió en los envoltorios corporales de Jesús. A medida que se perdió la comunicación con los mundos espirituales, la Navidad se hizo coincidir con la percepción física de la victoria de la Luz sobre las Tinieblas.
El 25 de diciembre es el inicio de un recorrido, en doce etapas, conocidas como las Doce Noches Santas (en realidad trece), que termina el 6 de enero. En estas Noches se expresan las fuerzas de las doce etapas del camino iniciático zodiacal.
El Nacimiento Santo
y la Muerte Santa
Nacimiento y muerte: los dos grandes Misterios de la Vida
La Navidad y la Pascua son el eco de los dos principales misterios de la Cristiandad: el "nacimiento santo" y la "muerte santa". El "nacimiento santo" corresponde al nacimiento sin la intromisión de las fuerzas luciféricas. La "muerte santa" corresponde a la victoria sobre las fuerzas de la muerte (las fuerzas arimánicas), condición indispensable para que haya, después, la resurrección.
Por resurrección se entiende que nuestro cuerpo físico "no material", llamado también Cuerpo Glorioso o Cuerpo de Luz o Cuerpo Incorruptible o Fantoma, resurja, liberándose de la materia que lo reviste, venciendo sus fuerzas gracias al desarrollo de la Libertad y en el Amor: desde el punto de vista del espíritu esta es la verdadera inmortalidad.
El "nacimiento santo" corresponde, para nosotros, al nacimiento en el Espíritu, al nacimiento desde lo Alto, al despertarse de aquella parte de nosotros que corresponde a Jesús: el Niño, el Yo Superior, la chispa divina que nace de la transformación y purificación de nuestra alma egoísta, representada por la pureza de María que se hace humilde instrumento de la voluntad del Padre.
El Pueblo de los Elegidos
Aquellos que se han mantenido siempre fieles a Cristo, el llamado "Pueblo de los Elegidos", era depositario de los misterios del nacimiento santo y de la muerte santa. Las fuerzas del Obstáculo, desde siempre, han tratado de alterar estos misterios, para impedir una correcta relación con el mundo espiritual.
Los hebreos, entendidos como el Pueblo de los Elegidos, tuvieron que confrontarse con graves corrupciones de los Misterios y superarlas, saliendo primero de Babilonia y después de Egipto, para que los misterios del nacimiento y de la muerte fueran preservados y conservados puros para el nacimiento santo y la muerte santa de Jesús.
La línea genética de la que descendió María era seguida y cuidada por los Sacerdotes del Templo desde hacía al menos mil años. Durante mil años se preparaba un alma con tales características de pureza que pudiera ser fecundada directamente por el Espíritu, sin aporte de semilla masculina.
El doble luciférico y el doble arimánico
Los "dobles" son particulares entidades que "habitan con derecho" en nuestro cuerpo y, cuando nuestra conciencia falta, usan nuestro cuerpo para satisfacer sus propios proyectos. El primer doble que entra en el hombre es el doble luciférico que penetra en nosotros en el momento de la concepción. En el momento del nacimiento, de la entrada en el mundo de la materia, entra, en cambio, en nosotros el doble arimánico que nos lleva a la concepción materialista y nos liga al mundo de las máquinas, negando la realidad espiritual.
Para poder vencer la muerte y ascender a la Casa del Padre, era necesario que en Jesús no estuvieran presentes ni el doble luciférico ni el doble arimánico. Él nació de María virgen, un alma purísima, directamente fecundada por el espíritu, sin aporte masculino, por lo que el doble luciférico no entró en Ella. En el momento del nacimiento, el iniciado esenio José puso las protecciones espirituales para que ni siquiera el doble arimánico pudiera entrar en el Niño.
Los Misterios del Tiempo
y los Misterios del Espacio
La vía del Espacio y la vía del Tiempo
El Tiempo y el Espacio son dos "puertas" para llegar a Dios, a la Vida en el Espíritu. Antiguamente se distinguían, de hecho, los Misterios Menores (del Tiempo) y los Misterios Mayores (del Espacio). En la tradición cristiana, la vía del Tiempo, la vía de la interioridad, el buscar lo divino dentro de sí, era la vía de los simples, de los Pastores, que la recorrían gracias a las fuerzas del corazón. La vía del Espacio – Luz era la vía en la que se buscaba lo divino en el mundo externo, en la Naturaleza y en el Cosmos. Era la vía de los estudiosos, de los Magos.
Las etapas del camino iniciático
La Iniciación no es sino la culminación de un recorrido que implica una Preparación o Purificación, primer y fundamental peldaño, profundamente ligado a la acción de la Madre. El peldaño sucesivo a la Purificación es la Iluminación. En nosotros nace el Yo Superior o Yo Espiritual, o Jesús en nosotros, y comenzamos a "dialogar" con el mundo espiritual. Llegaremos, sucesivamente, a la Iniciación propiamente dicha, que se divide, a su vez, en Pequeña y Gran Iniciación.
Los tres miembros superiores
La Ciencia del Espíritu identifica esta parte divina con tres "gérmenes", tres miembros espirituales que cada hombre está llamado a desarrollar mediante un camino interior. Estos tres miembros espirituales se llaman: Yo Espiritual (del cual ya hemos hablado), que nace de la transformación de nuestra alma por obra de nuestro Yo; el Espíritu Vital Amoroso, que nace de la transformación de nuestro cuerpo etérico entendido como fuerzas vitales, hábitos, memorias y temperamentos; y el Hombre Espíritu, el miembro más elevado en nosotros, correspondiente a la transformación de nuestro cuerpo físico.
Estos tres miembros, estos tres Niños, nacen en nosotros como consecuencia de nuestro trabajo interior. La Navidad es el momento "propicio" para que también en nosotros, como en la Tierra, nazca Jesús, el Yo Superior. En Pascua, en el cosmos, resuena el momento del nacimiento del Espíritu Vital Amoroso. En San Juan, el momento de la máxima iniciación en los Misterios de la Luz, nace el Hombre Espíritu, el Padre en nosotros.
La Vida, la Luz y el Tiempo: las dos Caídas del Hombre
Cuando el hombre fue creado, él estaba en la Vida de Dios, la Vida difundida que emana del Zodíaco. A consecuencia de la Caída, el hombre "descendió de nivel", alejándose del mundo espiritual. Esto comportó un estrechamiento de su conciencia. El hombre, como consecuencia de haber escuchado y seguido a Lucifer, el portador de luz corrompida por el egoísmo, descendió a un peldaño inferior.
Esta segunda Caída, además del descenso a la materialidad densa, tuvo una ulterior consecuencia. La conciencia del hombre se estrechó aún más. Como cuando no conseguimos contemplar un cuadro porque es demasiado grande y no tenemos otra opción que mirarlo "un pedazo a la vez", salimos, entonces, de la simultaneidad de la Luz para entrar en la sucesión del Tiempo.
La articulación de los Misterios del Tiempo
Nosotros vivimos entre Pasado, Presente y Futuro, los tres Misterios en los que se articula el Tiempo. Para volver a ser ciudadano de los mundos espirituales, el hombre debe cumplir, con una nueva conciencia, un recorrido inverso al que lo alejó de ellos llevándolo a la Tierra. Para salir de los Misterios del Tiempo es necesario superar los tres aspectos de Pasado, Presente y Futuro.
Esto se traduce, en la práctica, en tres acciones interiores:
1) El Pasado se supera a través de la fuerza del Recuerdo. El progresivo despertarse en nosotros de esta facultad nos trae una capacidad de recuerdo siempre mayor hasta llegar al recuerdo de nuestro origen divino. Rudolf Steiner ha reunido este recorrido en una meditación–Prólogo:
En el principio era el Recuerdo,
y el Recuerdo continúa viviendo
y Dios es el Recuerdo.
Y el Recuerdo es Vida,
y esta Vida es el Yo del hombre
que fluye en el hombre mismo.
No él solo, el Cristo en él.
Cuando se recuerda de la Vida divina
en su Recuerdo está el Cristo.
Y, cual radiante Vida del Recuerdo,
resplandecerá el Cristo
en toda tiniebla del inmediato presente.
2) El Presente se supera saliendo del tiempo. El Presente, de hecho, es un instante normalmente inasible. Esto nos es posible mediante la Oración consciente o mediante la meditación.
En el principio es la oración,
que hace fluir la Vida en el presente
y, en la continuidad de Dios, es el Presente.
Y el Presente es Vida,
y esta Vida es el Yo del hombre
que sustancia al hombre mismo.
No él solo, el Espíritu en él.
Cuando en la oración acoge la Vida divina
en su Sentir está el Cristo.
Y, cual rebosante Vida del Presente,
se difundirá el Cristo
en toda alma viviente.
3) El Futuro se supera con la fuerza de la Pregunta consciente. Cuando el alma vive en la pregunta interior, en la espera de un Bien que llega del futuro, es como si ya estuviera cerca.
En el principio era la pregunta,
en la que el Futuro comienza a vivir
y Dios es el Futuro.
Y el Futuro es Vida,
y esta Vida es el Yo del hombre
que es el hombre mismo.
No él solo, el Padre en él.
Cuando en la pregunta presiente la Vida divina
en su presentimiento está el Cristo.
Y cual irradiando con calor Vida del Futuro
nos sostendrá, caldeador, el Cristo
en todo hielo que se aproxima.
La Navidad en la Naturaleza
La Navidad en relación con la naturaleza exterior
La Navidad es también el encuentro con la oscuridad exterior. Ella resuena, amplificándolo, con nuestra oscuridad interior. La oscuridad infunde miedo, especialmente en los niños, porque se teme aquello que es desconocido. La misma naturaleza exterior, con la cual resonamos, nos prepara al enfrentamiento con las Tinieblas, que nosotros llamamos "Mal". La Navidad es el momento del año en el que podemos vivir las mejores condiciones para entrar en nuestra interioridad y vencer las Tinieblas que viven en nosotros.
Cuando, con nuestra conciencia, entramos dentro de nosotros, encontramos el mundo interior constituido por nuestros siete órganos principales, cada uno de los cuales es como terminal de las siete fuerzas planetarias ligadas al fluir del tiempo. Este mundo interior debe ser iluminado por nosotros, iluminado por nuestra conciencia.
El primer hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Nosotros, que representamos al hombre caído, hemos sido formados solo a imagen y no a semejanza de Dios. Esto significa que, exteriormente, también nosotros reflejamos las leyes según las cuales ha sido creado todo el cosmos. Dentro de nosotros, en vez de reflejar el Amor divino, tenemos las Tinieblas. Es nuestro cometido lograr encontrar lo divino en nosotros a fin de iluminar nuestras Tinieblas interiores.
La Navidad en relación con el curso del año
Desde un punto de vista exterior, el solsticio de Verano–San Juan es el día en que el Sol ilumina más tiempo la Tierra, mientras que el solsticio de Invierno–Navidad corresponde al día más corto. En los antípodas del curso del año, encontramos, por lo tanto, el máximo de la Luz y el máximo de la Tiniebla.
El esquema de los arcángeles estacionales indica la acción de los cuatro arcángeles que rigen las estaciones en su doble acción: cuando irradian directamente sobre la Tierra y sobre el hombre, y cuando, seis meses después, irradian dentro del hombre.
El Cambio en Curso en la Dimensión de los Arcángeles Estacionales
Todo lo que está tejido de vida evoluciona y, por lo tanto, experimenta continuos procesos de transformación. Esto vale también para las Jerarquías espirituales y para los Arcángeles estacionales que evolucionarán en Arcai. Sus funciones de sostén a la vida permanecen pero, en estos últimos años, se han ampliado en la dirección de sostener, con el máximo empeño, los cambios en curso en los Reinos naturales y en la propia Tierra.
Ellos se convierten cada vez más en los portadores de nuevos Gérmenes de vida allí donde el hombre quiere empezar a ser instrumento para la manifestación de nuevas plantas, nuevos animales, nuevas energías, nuevas formas de vida. La invitación de todos los Arcángeles estacionales es cuidar, cada vez más, la fuerza del corazón, fuerza que encuentra en el pericardio la conexión con las 12 relaciones en la Luz.
La Navidad en el Curso del Año
Las ocho fiestas del año cristiano
Cada una de las ocho fiestas principales del cristianismo es, de hecho, una etapa del camino iniciático cristiano. El alma y el espíritu de la Tierra, cambiando las situaciones y las estaciones, se confrontan de modo diferente con el alma y con el espíritu del Cosmos. La Tierra está, de hecho, destinada a convertirse en un nuevo Sol gracias a la semilla de vida que entró en ella hace dos mil años (la sangre del Cristo Jesús). Desde el siglo IX comenzaron a aparecer las manchas solares: el Sol ha empezado a apagarse y la Tierra ya resplandece.
El curso del año representa las ocho etapas evolutivas del Cosmos y del hombre. Nuestros cuatro cuerpos (físico, etérico, astral, Yo) acumulan experiencias resonando con los cuatro cuerpos de la Tierra en un enfrentamiento similar al que se da entre Tierra y Cosmos. En verano ella se pierde en las lejanías cósmicas mientras que, en invierno, se concentra en el interior de nuestro ser (el Yo habla en el Alma).
Los cuatro Arcángeles y sus mensajes
Los Arcángeles no son solo cuatro. Cuatro Arcángeles sostienen el curso de las estaciones, siete Arcángeles los planetas y existe, además, un Arcángel para cada pueblo. El hombre, a través de ellos, puede dialogar con el Ser de la Tierra y con el Cosmos.
Rafael actúa, como acción directa, en la sanación de la Naturaleza, en primavera. Su mensaje es: "Hombre, conócete a ti mismo".
Uriel aporta las fuerzas en la Naturaleza externa en verano. Su exhortación es: "Acoge la Luz (los pensamientos cósmicos)".
Miguel tiene, como acción directa, la de traernos el conocimiento de la Naturaleza en otoño. Sus mensajes son: "Hombre, conoce la Naturaleza" y "Mira a tu alrededor".
Gabriel actúa en nosotros, en la parte de nuestro cuerpo inferior al diafragma, en la esfera inconsciente, donde dominan las fuerzas planetarias de los planetas subsolares: Luna, Mercurio y Venus, sedes de los instintos que deben ser purificados. Su exhortación es: "Hombre, cuídate del Mal".
El curso del año y la conciencia
El hombre puede experimentar siete niveles de conciencia. Los primeros cuatro son las conciencias ligadas a nuestros cuerpos (físico, etérico, astral, Yo inferior) y son, respectivamente, la conciencia de coma o trance, de sueño profundo, de sueño y de vigilia. Los otros tres son relativos a nuestros miembros superiores: conciencia imaginativa, inspirativa e intuitiva.
| Miembro | Conciencia |
|---|---|
| Hombre Espíritu | Intuitiva |
| Espíritu Vital Amoroso | Inspirativa |
| Sé Espiritual | Imaginativa |
| Yo ordinario | Vigilia |
| Cuerpo Astral | Sueño |
| Cuerpo Etérico | Dormir sin sueño |
| Cuerpo Físico | Coma |
La Navidad en el Pasado,
el Presente y el Futuro
A) La Navidad a la Luz del Pasado — La Navidad en el Evangelio
La interpretación dada del Evangelio de Lucas y del Evangelio de Mateo (los dos textos que narran el nacimiento de Jesús) es leída de manera muy simplista y, a menudo, materialista. La Ciencia del Espíritu nos comunica que, en efecto, Mateo y Lucas narran dos nacimientos distintos, de dos diferentes niños Jesús.
Al primero de los dos Niños, entre cuyos ascendentes encontramos a Salomón, hijo de David, le visitaron los Magos, en una casa. Del otro Niño, entre cuyos ascendentes encontramos a Natán, hermano de Salomón, le visitaron, en la gruta, los Pastores. En la Ciencia del Espíritu, para distinguir a los dos Niños, se les llama Jesús Salomónico y Jesús Natánico.
En el Niño Salomónico estaba encarnada toda la antigua sabiduría de la humanidad gracias al hecho de que el Yo encarnado en aquel niño era el Yo del gran iniciado Zarathustra. En el Niño Natánico descendió el alma purísima de Jesús, jamás descendida a la Tierra, conservada en el Cosmos y preservada del pecado original, el Alma Natánica.
Lucas cap. 2: Natividad y Circuncisión de Jesús
A continuación reproducimos la traducción comentada del Evangelio de Lucas relativa a la natividad, desde el punto de vista científico–espiritual a partir del texto griego:
1. Sucedió que en aquellos días salió un edicto de parte de César Augusto, para que se diera el nombre de todo el territorio habitado.
2. Esta primera registración sucedió por Cirino, gobernador de Siria;
3. y iban todos a dar el nombre cada uno en su propia ciudad de pertenencia.
4. Subió entonces también José desde Galilea, de gente de Nazaret, hacia Judea, a gente de David, que era llamada Belén, porque él era de casa y familia de David, para dar el nombre con Mariam, la prometida a él de ser esposa, la cual estaba encinta.
5. Y sucedió que, mientras estaban allí, se cumplieron para ella los días para dar a luz,
6. y dio a luz a su hijo, el primogénito; y lo envolvió con espirales envolventes y lo volvió hacia el cielo, porque no había lugar para ellos en el lugar de la divergencia.
7–16. [Los pastores en los campos, el ángel del Señor, la hueste de milicia celeste cantando Gloria, el encuentro con el Niño]
18. La Mariam, pues, custodiaba todas estas palabras, reconociéndolas y uniéndolas en su corazón.
19. Y los Pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como les había sido pronunciado.
La figura de José
José era un seguidor de la corriente esenia. Cuando un hombre se convertía en adepto, se le daban tres símbolos distintivos: un delantal, un hacha de carpintero y un martillo. José había alcanzado el nivel más alto de iniciación esenia: era un contemplativo. Uno de los secretos de los Esenios era el conocimiento de los nombres de los 72 ángeles. José conocía todos los nombres necesarios para invocar a las Entidades espirituales que protegieran el nacimiento del Niño.
Los Pastores llevaron al Jesús Natánico sus dones: Pan (que simboliza el cuerpo físico, como en la Eucaristía), Leche (símbolo del cuerpo etérico, en cuanto líquido) y Lana (que representa el cuerpo astral, dado que la oveja representa la purificación de la astralidad).
Resumiendo: Jesús, como Alma Natánica, nació del corazón-seno de María como purísimo cuerpo de Calor-Amor; José lo dio a la Luz, es decir, obró de manera que en Él se encarnara el Logos cósmico, mientras que los Pastores le trajeron, con sus dones, los tres cuerpos inferiores.
B) La Navidad a la Luz del Presente
La Navidad es el período del año en el cual resurgen en nosotros las imágenes cósmicas que nuestra alma ha acogido en verano, en San Juan. El hombre, normalmente, no es consciente de ello pero, lentamente, su consciencia se despierta y capta las correspondencias entre las imágenes del cosmos y sí mismo.
Las siete pruebas del alma
El alma, estando ligada al mundo planetario, está caracterizada por siete aspectos distintos, así como siete son los planetas principales. Pasemos ahora a explicar las siete esferas anímicas:
| Esfera Anímica | Pasado (Vicio) | Presente (Virtud) | Futuro |
|---|---|---|---|
| Saturno | Avaricia | Sacrificio | Esperanza |
| Júpiter | Gula | Discernimiento | Sabiduría |
| Marte | Ira | Determinación | — |
| Sol | Orgullo | Verdad | Fe |
| Venus | Lujuria | Veneración | Justicia |
| Mercurio | Envidia | Sociabilidad | Caridad |
| Luna | Pereza | Interés | Diligencia |
C) La Navidad a la Luz del Futuro — Un camino meditativo
En Navidad, como Don de las 12 constelaciones zodiacales, surgen en nosotros 12 imágenes (en realidad 13, porque una Noche se repite). Las 13 Noches Santos van desde el 24 de diciembre, noche en la que nos conectamos con las fuerzas de la constelación de Aries, hasta el 5 de enero, noche en la que nos conectamos con las fuerzas de la constelación de Piscis.
¿Qué es la meditación? La meditación consiste en crear una condición interior que nos permita experimentar las condiciones que experimentaremos en el post mortem o cuando, simplemente, dormimos. Experimentamos así la unión con el mundo del espíritu.
El camino meditativo en las 13 Noches Santos
| Fecha | Constelación | Acción | Calidad | Meditación |
|---|---|---|---|---|
| 24/12 | Aries | Ser Espiritual en el Yo Inferior | Autoconciencia | YO SOY |
| 25/12 | Tauro | Ser Espiritual en el Cuerpo Astral | Fantasía Moral, Arte, Terapia | YO SIENTO |
| 26/12 | Géminis | Ser Espiritual en el Cuerpo Etérico | Lenguaje y Canto | YO RESUENO |
| 27/12 | Cáncer | Ser Espiritual en el Cuerpo Físico | Verticalidad | YO ESTOY |
| 28/12 | Leo | Espíritu Vital Amoroso en el Cuerpo Físico | Movimientos finos | YO BUSCO LA PERFECCIÓN |
| 29/12 | Virgo | Espíritu Vital Amoroso en el Cuerpo Etérico | Purificación | YO NAZCO A NUEVA VIDA |
| 30/12 | Primera Libra | Espíritu Vital Amoroso en el Cuerpo Astral | Música de las Esferas | YO ESCUCHO LA PALABRA INTERIOR |
| 31/12 | Segunda Libra | Encuentro de las corrientes del Tiempo | Año Nuevo | YO HABLO A MI YO |
| 1/1 | Escorpio | Espíritu Vital Amoroso en el Yo | Autoconciencia → Hombre Espíritu | YO SOY EN EL TODO |
| 2/1 | Sagitario | Hombre Espíritu en el Yo | Contemplación del Padre | YO SOY EN CONTEMPLACIÓN |
| 3/1 | Capricornio | Hombre Espíritu en el Cuerpo Astral | Clarividencia | YO DONO PARTE DE MÍ |
| 4/1 | Acuario | Hombre Espíritu en el Cuerpo Etérico | Cuerpo de Gloria | YO VIVO EN UNA NUEVA LUZ |
| 5/1 | Piscis | Hombre Espíritu en el Cuerpo Físico | Resurrección | YO EN EL TEMPLO DE MI ESPÍRITU |
El Advenimiento y
la Purificación del Hombre
A) El Tiempo de Adviento y las Cuatro Virtudes
El 25 de diciembre marca el nacimiento del Alma Nathan, mientras que el 24 de diciembre marca la celebración de Adán y Eva. Así tenemos, en una sola noche, la conexión entre la primera manifestación, el primer Adán en el Edén, y la última manifestación del Alma Natánica.
El Adviento es el tiempo de la tentación por parte de las fuerzas de la Oscuridad. Lucifer y Ahrimán se acercan con vehemencia al interior humano, tentándolo. Solo en completa libertad puede el hombre lograr ahora en sí mismo lo que el Alma Natán una vez logró para la humanidad.
La fiesta de San Miguel nos brinda la oportunidad de afrontar estas tentaciones. Es necesario que el hombre pueda desarrollar las cuatro virtudes de los antiguos Misterios: Justicia, Templanza, Coraje o Fortaleza y Sabiduría.
La primera prueba del Adviento — Justicia
Durante la primera semana de Adviento, correspondiente a la fase evolutiva denominada antiguo Saturno, Lucifer y Ahrimán actúan sobre el cuerpo físico del hombre, engañando sus sentidos. Nuestro sistema neurosensorial es el blanco de las fuerzas del Obstáculo. Para superarlo el hombre debe desarrollar la fuerza de la Justicia, fuerza que le permite ser receptivo a las fuerzas zodiacales cósmicas que se manifiestan en la ley de karma.
La segunda prueba del Adviento — Medida y Prudencia
Durante la segunda semana de Adviento, correspondiente a la fase del antiguo Sol, Lucifer y Ahriman actúan en el cuerpo etérico del hombre causando un crecimiento unilateral del temperamento y los hábitos. Para superarlo, el hombre debe desarrollar la Templanza, virtud que comprende las cualidades de Medida y Prudencia que actúan directamente sobre el sistema vital sanándolo.
La tercera prueba del Adviento — Coraje
Durante la tercera semana de Adviento, correspondiente a la antigua Luna, se intenta nuestro cuerpo astral. Ahriman y Lucifer, causando miedo y angustia, intentan desmembrar las tres facultades del alma: Pensar, Sentir y Querer. Para superar este desmembramiento, es necesario desarrollar Coraje y presencia de ánimo.
La cuarta prueba del Adviento — Sabiduría
En la cuarta semana de Adviento, correspondiente a la fase evolutiva "Tierra", la fase actual, nuestro Yo es tentado. Lucifer quiere desviarnos del camino correcto haciéndonos seguir antiguos caminos místicos de iniciación que nos harían perder la autoconciencia. Ahriman, por otro lado, nos vuelve áridos y duros, alejándonos de cualquier concepto espiritual (materialismo). Al hacerlo, nos impiden conocer al llamado Pequeño Guardián del Umbral, nuestro Yo Superior, el Jesús en nosotros. Para superar esta prueba necesitamos la Sabiduría.
La prueba de la soledad
Durante el Adviento, época de gran inspiración para la Tierra, adquirimos autoconocimiento y conciencia del Obstáculo. También experimentamos el abandono del cosmos, lo que significa la máxima Libertad: las Jerarquías se retiran de nosotros.
- Durante la primera semana de Adviento, las Arcai se alejan para que nosotros podamos conquistar la Justicia (vinculada al cuerpo físico).
- Durante la segunda semana de Adviento, el Arcángel de nuestro pueblo se aleja. Esto nos permite conquistar el lenguaje libre y la Templanza.
- Durante la tercera semana de Adviento, el Ángel se libera de nuestro cuerpo astral y, gracias al Coraje conquistado, Pensar, Sentir y Voluntad se liberan de los lazos kármicos.
- Durante la cuarta semana de Adviento, el Yo ordinario se aleja y experimentamos una completa soledad interior. Estamos en el umbral del mundo espiritual al que tenemos acceso gracias a la Sabiduría.
Las pruebas ocultas y la triple tentación de Jesús en el desierto
Las tres tentaciones en el desierto repiten lo que Cristo hizo en el cosmos, a través del Alma Natanica, por la humanidad. Las tres tentaciones se enfrentaron para derrotar a Lucifer y Ahrimán por toda la humanidad, para vencer las fuerzas de Obstáculo presentes y activas en los tres cuerpos inferiores.
Primera tentación (cuerpo físico): la transformación de las piedras en pan. "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".
Segunda tentación (cuerpo etérico): arrojarse del templo. La Tentación es usar las habilidades adquiridas no para el mundo, sino para demostrar el propio poder, por egoísmo y orgullo.
Tercera tentación (cuerpo astral): "Te daré poder sobre todo lo que veas". Se puede dominar todos los mundos mediante el uso egoísta del propio poder. Sin embargo, este dominio es ilusorio, pues uno se convierte en esclavo de Lucifer y Ahrimán.
B) Puntos de Meditación para las Cuatro Semanas de Adviento
Las 12 Regiones Cósmicas
Todo el Cosmos tiene la forma de una almendra aplanada. Visto desde arriba, el Cosmos parece una rueda de bicicleta con 12 radios y un eje engrosado en el centro. En el centro de las Regiones Cósmicas, desde una perspectiva evolutiva espiritual, se encuentra la Tierra, rodeada por los planetas y el anillo de las 12 constelaciones del Zodíaco.
Mi cuerpo físico es un microcosmos
Todas las Jerarquías colaboraron en el antiguo Saturno para formar el cuerpo físico inmaterial del hombre. Al final del antiguo Saturno, los Serafines, espíritus del Amor, otorgaron al hombre su libre albedrío. Los Querubines, espíritus de la Armonía, le dieron entonces la semilla del Hombre-Espíritu, el principio del Padre en nosotros.
Oscuridad de las sombras que todo se infiltran,
Oscuridad como la muerte que todo lo invade aquí,
Oscuridad como un velo que nos separa de la luz.
Luz que rasga el velo, Luz que vence a la muerte,
Luz de Amor que vence los obstáculos.
Cristo-Sol que por nosotros transformaste a los obstáculos en ayudadores,
Cristo-Sol que por nosotros venciste a la muerte,
Cristo-Sol que ahora nace en nosotros.
La vida del Cosmos fluye en mí
Vida gozosa que se adentra en mi ser. Vida que me rodea por todas partes y converge hacia mí. Vida que penetra por cada poro y me vigoriza. Vida de Dios que me es dada. Vida que me viene de Dios. Vida de las estrellas. Vida del infinito. Vida de Amor que ofrece estas cosas. Te lo agradezco humildemente.
Debo liberarme del egoísmo que me atenaza para que esta Vida Divina pueda fluir en mí. Madre, fuerza de la Vida, liberadora del alma, redentora de Eva, vencedora del egoísmo mortal, ¡ayúdame!
Mi alma respira el alma del Cosmos
Las tres fuerzas del alma se separan ahora. El Yo inferior, que una vez se reconoció en ellas, experimenta un desgarramiento. Esta es una experiencia de muerte: muerte del alma y muerte interior. En esta oscuridad, las figuras de los Dobles emergen cada vez con mayor claridad, tejiendo sus deseos, pensamientos y acciones en nuestro interior. Ahora podemos tomar consciencia de ellos.
Solo gracias a la Madre esto puede hacerse. Solo gracias a Ella el Hijo puede nacer en nosotros.
Mi Ser mira lo universal
Mi Yo, cada vez más consciente de sus limitaciones, en su naturaleza limitada, mira al Yo universal, a Cristo. Solo de Él puede recibir la fuerza para renacer, en el calor del alma purificada, primero como Hijo del Hombre y, posteriormente, como Hijo de Dios.
Te miro a Ti, el Yo universal, como el primero de los tres pasos que me llevarán a tu plenitud. Entonces oiré tu voz y finalmente podré tocarte, hasta unirme a Ti. Cristo Jesús, sé que esto se realizará porque Tu Amor por la humanidad es inmenso.
Las 13 Noches Santas en las
Dobles Corrientes del Tiempo
Durante las Trece Noches Santas, hay tres inspiraciones principales de vida provenientes del cosmos. Estas se refieren a las funciones físico-biológicas, las funciones espirituales y los eventos espirituales. Estos últimos conciernen únicamente al hombre, ya que solo el hombre posee (o más bien, "es") el espíritu en su interior.
Los llamados "El sueño de Olaf Astenson", de la tradición noruega, nos cuenta cómo este rey noruego, tras caer en un "sueño extraño" (un estado de consciencia superior), recorrió el sendero iniciático zodiacal durante las 13 Noches. Lievegoed analizó este mito en su libro "El Hombre en el Umbral".
Las dos corrientes del tiempo
Todos estamos acostumbrados a medir el tiempo con un sistema objetivo que llamamos horas, minutos, segundos, meses, años. Sin embargo, nuestra experiencia del tiempo es muy diferente. Una hora puede pasar en "cinco minutos" cuando estamos en buena compañía, o durar "una eternidad" cuando estamos bajo la presión del dentista.
Tenemos dos primeras caracterizaciones cualitativas del tiempo: el vivo, como subjetivo, y el muerto, como objetivo y medible. Imaginemos una larga fila de personas caminando delante de nosotros. Imaginemos tener anteojeras, como las de los caballos, que nos impiden ver nada más que a la persona que tenemos delante en ese momento. Así somos nosotros: vemos el presente y "sabemos" que existe un pasado y un futuro. Las anteojeras no son más que los límites de nuestra conciencia ordinaria. Al expandirla, vemos el pasado y predecimos el futuro.
Las dos corrientes del Zodíaco
Hemos visto que la creación procede de la cabeza (Aries) a los pies (Piscis), de Jesús (el Bautismo en el Jordán) a Cristo (el Lavatorio de los Pies). Con nuestra consciencia, finalmente nos encontramos ante la segunda corriente del tiempo. El día 25 podremos tener la experiencia interior del día 6, el 26 la del día 5, y así sucesivamente.
Tabla de correspondencias de las Noches Santas
| Entidad | Manifestación | Día | Correspondencia | Facultad |
|---|---|---|---|---|
| Hombre | Tierra | 25 | 6 Piscis | Cuerpo físico - lavado de los pies - humildad |
| Ángeles | Luna | 26 | 5 Acuario | Cuerpo etérico - flagelación - sordos a los golpes del destino |
| Arcángeles | Mercurio | 27 | 4 Capricornio | Cuerpo astral - coronación de espinas - firmes en los ideales |
| Principados | Venus | 28 | 3 Sagitario | Yo - crucifixión - llevar el cuerpo como un trozo de madera |
| Podestades | Sol | 29 | 2 Escorpio | Ser espiritual - entierro y muerte |
| Virtudes | Marte | 30 | 1 Libra | Espíritu vital amoroso - resurrección |
| Dominaciones | Júpiter | 31 | 31 Libra | Año Nuevo: todo se habla |
| Tronos | Saturno | 1 | 30 Virgo | Hombre Espíritu - ascensión - transformación del cuerpo físico |
| Querubines | Zodíaco | 2 | 29 Leo | Tronos - coraje sacrificial |
| Serafines | Zodíaco | 3 | 28 Cáncer | Querubines - Armonía celestial |
| Espíritu Santo | Vía Láctea | 4 | 27 Géminis | Serafines - Amor cósmico |
| Cristo | Extra Vía Láctea | 5 | 26 Toro | Espíritu Santo - El espíritu del mundo |
| Padre | Cosmo | 6 | 25 Aries | El Hijo |
Las noches individuales — Camino Rosacruz
25 de diciembre – 6 de enero: PISCIS, LAVADO DE PIES. El superior se inclina ante el inferior. Los pies representan la parte del cuerpo más estrechamente conectada con la materia, la gravedad y, por lo tanto, con el cuerpo físico. El primer paso en el camino Rosacruz se llama "Estudio". La facultad que se alcanza es la conciencia imaginativa, mediante el desarrollo del cerebro etérico.
26 de diciembre – 5 de enero: ACUARIO, FLAGELACIÓN. Ser sordo a los golpes del destino significa aceptar las pruebas de la vida, nuestro karma. Per-donar significa "dar un regalo": éste es el regalo que podemos dar a los demás. La esfera de acción de los Ángeles es la esfera lunar.
27 de diciembre – 4 de enero: CAPRICORNIO, LA CORONA DE ESPINAS. ¿Seremos capaces de resistir incluso si el mundo ataca nuestros ideales más elevados? La etapa Rosacruz correspondiente es la de la "conciencia inspirada". La esfera es la del actual planeta Venus.
28 de diciembre – 3 de enero: SAGITARIO, LA CRUCIFIXIÓN. No somos nuestro cuerpo físico. Somos una entidad espiritual. Esta es la conciencia intuitiva del sendero Rosacruz. La esfera es la del actual planeta Mercurio.
29 de diciembre – 2 de enero: ESCORPIO, ENTIERRO Y MUERTE. La primera es el Yo Espiritual, el Espíritu Santo en nosotros. El Sol es la puerta de entrada a esta esfera.
30 de diciembre – 31 de diciembre: LIBRA, LA RESURRECCIÓN. Estamos en el Espíritu Vital, en la transformación superior. "Venga tu reino" recita el Padrenuestro. La Fusión en el Macrocosmos. Las Entidades Marcianas.
31 de diciembre - 1 de enero: LA SEGUNDA ESCALA, NOCHEVIEJA. Es el momento mágico de las Trece Noches Santas. Las dos corrientes del tiempo se encuentran. En el minuto que transcurre de medianoche a medianoche, todo esto sucede. El tiempo parece detenerse.
1 de enero – 31 de diciembre: VIRGO, LA ASCENSIÓN. La transformación completa del hombre se ha logrado. El cuerpo físico también se transforma, y nace el Hombre Espíritu. "Hágase tu voluntad" recitar el Padrenuestro.
2 de enero – 29 de diciembre: EL LEÓN. Los siete pasos del camino iniciático cristiano y rosacruz están completos. El pericardio está vinculado a la Madre y al diálogo con Cristo a través del Arcángel Miguel.
3 de enero – 28 de diciembre: CÁNCER. Las dos espirales opuestas representan el paso de un orden a otro. El nivel es el de los Querubines, o Espíritus de la Armonía.
4 de enero – 27 de diciembre: GÉMINIS. El símbolo de la nueva sociabilidad, la nueva Jerusalén. La jerarquía es la de los Serafines, o espíritus del Amor.
5 de enero – 26 de diciembre: EL TORO. Hemos llegado a la contemplación del Espíritu Santo, el espíritu irradiado y distribuido en todas las manifestaciones del Universo.
6 de enero – 25 de diciembre: ARIES. Hemos llegado al Hijo, el Cordero Místico, la Entidad Crística. Más allá, nos espera el Padre, el regreso a la Casa del Padre, en todo el Cosmos.
Las 13 Noches Santas en
la Naturaleza y la Agricultura
Durante las Trece Noches Santas de Navidad, se abre un portal entre el Cielo y la Tierra. Nuevas fuerzas y mensajes fluyen, generosa y amorosamente, hacia los Reinos de la Naturaleza. Es nuestra responsabilidad y deber actuar de tal manera que estos Reinos puedan acoger, con la mayor plenitud posible, esta gran ayuda para su vida y evolución.
Todo el curso del año se divide en una sucesión de ciclos de 13 noches (28 ciclos en total), de los cuales las Noches de Navidad son las más importantes y esenciales para todo el año venidero. Como "corazón", podemos caracterizar las 13 Noches, del 24 de diciembre al 5 de enero, como las Noches del Sentir.
El aspecto físico-sensible de las 13 Noches Santas
Notamos algo especial si, en el mes de diciembre, seguimos con precisión la salida y la puesta del sol. A medida que se acerca el invierno, los días se acortan, el amanecer se retrasa y el anochecer se adelanta. El dicho: "Santa Lucía, la noche más larga que existe" — los días se acortan cada vez más a medida que el amanecer se retrasa respecto al atardecer. Este período cae 12 días antes de las 12+1 Noches Santas.
Los ciclos lunares y las 13 Noches
Los astrónomos saben que en la Luna se pueden observar al menos dos ciclos: el sinódico y el sideral. El primero indica la relación entre la Luna y la Tierra (las fases lunares) con respecto al Sol. El segundo indica la relación de la Luna con una estrella de referencia.
La Luna sinódica tarda aproximadamente 29,5 días para completar su ciclo mientras que sólo tarda 27,3 para completar el ciclo sideral. En un año solar, hay aproximadamente 12,37 ciclos sinódicos y 13,37 ciclos siderales. Esto significa que, en un año hay un ciclo lunar sideral más. Se puede ver, observando las tablas de los aspectos astronómicos de la Luna, que el período de sincronicidad de la fase entre los dos ciclos es el de diciembre.
El fenómeno del crecimiento de cristales
Es bien sabido que los cristales alcanzan su máximo crecimiento entre mediados de enero y mediados de febrero. La perspectiva antroposófica de este fenómeno nos lleva a considerarlo íntimamente conectado con el descenso de las fuerzas arquetípicas durante las 13 Noches de Navidad, que terminan el 5 de enero. Añadiendo otros 13 días a esta fecha, llegamos al 17 de enero, el período en que los cristales comienzan a crecer con mayor fuerza en las profundidades de la Tierra.
Aspectos en el plano de lo vivo
Podemos decir que la planta, tal como se desarrolla genéricamente en raíz, hoja, flor y fruto, es "hija" de las fuerzas del Zodíaco mientras que, para su especie, es "hija" de la esfera planetaria. La fecundación del reino vegetal ocurre precisamente durante el período de las Trece Noches Santas, cuando la Luna sinódica, la conciencia vegetal del mundo, "habla" a la Luna sideral, la conciencia mineral del mundo.
Tabla de acciones de las 13 Noches en el reino vegetal
| Fecha | Constelación | Sustancia | Impulso | Acción en el Reino Vegetal |
|---|---|---|---|---|
| 24 | Aries | Sílice | Fuego | Impulso de nacer y a la manifestación |
| 25 | Tauro | Nitrógeno | Tierra | Formación de materia seca, raíces, tallo |
| 26 | Géminis | Azufre | Aire | Linfa ascendente |
| 27 | Cáncer | Fósforo | Agua | Simetría, conquista del espacio, división |
| 28 | Leo | Hidrógeno | Fuego | Procesos de maduración de la fruta |
| 29 | Virgo | Potasio | Tierra | Sustancialidad de las flores y del polen |
| 30 | Libra | Cal | Aire | Proceso de floración |
| 31 | Libra | Cal | Aire | No actuar |
| 1 | Escorpio | Carbón | Agua | Linfa descendente, reproducción, marchitez |
| 2 | Sagitario | Magnesio | Fuego | Muerte, calor que derrite la forma |
| 3 | Capricornio | Arcilla | Tierra | Hueso de fruta, conserva su forma en el suelo |
| 4 | Acuario | Oxígeno | Aire | Entrada en la forma en la planta |
| 5 | Piscis | Halógenos | Agua | Entrada de la forma en la semilla, sacrificio |
Tabla del cuerpo humano y las constelaciones
| Fecha | Constelación | Parte del Cuerpo |
|---|---|---|
| 24 | Aries | Cabeza |
| 25 | Tauro | Cuello |
| 26 | Géminis | Simetría |
| 27 | Cáncer | Caja Torácica |
| 28 | Leo | Corazón |
| 29 | Virgo | Metabolismo |
| 30 | Libra | Cadera |
| 31 | Libra | Nochevieja |
| 1 | Escorpio | Reproducción |
| 2 | Sagitario | Muslo |
| 3 | Capricornio | Rodilla |
| 4 | Acuario | Pantorrilla |
| 5 | Piscis | Pies |
Gestos para Navidad y San Juan
Aspectos del alma de las 13 Noches Sagradas
El alma percibe el mundo mediante representaciones y el espíritu mediante ideales morales. El alma está, por lo tanto, atravesada por dos corrientes. La primera, caracterizada como corriente hereditaria, surge de los aspectos biológicos de nuestro ser a través de los cuales estamos conectados con nuestros padres, nuestros antepasados y la naturaleza en general. La segunda, caracterizada como corriente individual, espiritual, divino, está vinculada a lo que hace de cada hombre un ser específico, único, irrepetible.
En invierno, la oscuridad alcanza su máximo esplendor. En la naturaleza externa, ya no hay manifestación de vida; la vida se preserva "dentro" de los seres. La conciencia humana alcanza su máximo esplendor. Comienzan las Trece Noches Sagradas.
Las 13 Noches Santas de Navidad en relación con el Hombre, el Macrocosmos y la Tierra
En las siguientes páginas se presentará lo desarrollado respecto a las 13 Noches Santas en relación con el hombre, el macrocosmos y la tierra. El primer aspecto, relativo al hombre, es fruto de años de recorrido. Los dos últimos aspectos son el resultado del diálogo directo con las entidades espirituales relevantes y se relatan directamente como tales.
Del Espíritu de la Tierra: "Ha pasado mucho tiempo desde que alguien me pidió orientación sobre mis acciones, mi experiencia o mi participación en los eventos de las Trece Noches Sagradas. La humanidad ha perdido la conciencia de nuestra profunda participación en las Trece Noches Santas. La Tierra, todo el Ser de la Tierra, recuerda lo que recibió el día de San Juan y, en el nuevo año, lo trae a la manifestación externa."
Tabla de Correspondencias
de las 13 Noches Santas
Enzo Nastati
Quién es Enzo Nastati
Enzo Nastati es autor, formador e investigador en los más diversos campos: Agricultura, descontaminación, Medio ambiente, espiritualidad y desarrollo personal.
Creador de 5 métodos agrícolas ecológicos y más de 150 dispositivos para mejorar la calidad de vida. Autor de más de 90 textos y ponente en cientos de cursos y conferencias. Ha dedicado su vida al estudio de las Leyes de la Vida.
Arca della Vita
Enzo Nastati es fundador del Arca della Vita, una asociación cultural sin ánimo de lucro constituida en 2011, con sede en Ariano nel Polesine, en la región de Véneto, Italia. Su objetivo es favorecer la difusión y el desarrollo de disciplinas, conocimientos, métodos y valores que contribuyan al bienestar y a la evolución tanto del hombre como de los Reinos Naturales, en una visión holística del todo.
Organiza actividades, seminarios web, cursos, conferencias y ponencias que luego están disponibles en el canal de YouTube de Arca della Vita.
En 2021, Arca della Vita inició un proyecto llamado Renovación Devocional que promueve una serie de soluciones para la vida cotidiana relacionadas con el libre albedrío y la conciencia del usuario.
Más información en: arcadellavita.it
Sobre este libro
"La Navidad en los Misterios del Tiempo y las 13 Noches Santas" es una de las obras más completas de Nastati en idioma español. En ella converge todo su trabajo: la comprensión profunda del ciclo navideño como hecho espiritual y cósmico, el estudio de las jerarquías, la práctica meditativa de las 13 Noches Santas, las implicancias para la agricultura biodinámica y la comprensión de los Evangelios desde la Ciencia del Espíritu.
Este libro es, al mismo tiempo, un tratado espiritual y una guía práctica de meditación. Invita a cada lector a vivir, conscientemente, el período más sagrado del año: desde el 24 de diciembre hasta el 6 de enero, recorriendo noche por noche las constelaciones del Zodíaco y ascendiendo, paso a paso, desde el Yo inferior hasta las más altas jerarquías espirituales.
- ✦ La Navidad en los Misterios del Tiempo y las 13 Noches Santas
- ✦ El Evangelio: El Libro de los Misterios de Todos los Misterios
- ✦ Los cinco textos de la Escuela del Ser
- ✦ El Pueblo Elegido (Editorial Stay True Organic)
- ✦ Agricultura Biodinámica Básica en 9 Encuentros
- ✦ Las Bases para una Nueva Homeopatía
- ✦ La Renovación Crística de los Sephiroth
- ✦ De la Pascua a San Juan
Más textos disponibles en arcadellavita.it · Sección "Textos"
Mini Glosario y Bibliografía
Mini Glosario
Cuerpo físico: Es la parte más antigua y muerta de nosotros, es luz condensada.
Cuerpo etérico: Es la organización de la Vida dentro de nosotros y tiene su origen en el cosmos.
Cuerpo Astral: Es el conjunto de sensaciones, sentimientos y deseos y está vinculado a los planetas.
Yo (Ego): Es el principio de la autoconciencia.
Yo espiritual: Primer miembro superior. Proviene de la transformación del Cuerpo Astral.
Espíritu vital: Segundo miembro superior. Proviene de la transformación del Cuerpo Etérico.
Hombre espíritu: Tercer miembro superior. Surge de la transformación del cuerpo físico.
Bibliografía Esencial
De R. Steiner:
- La iniciación
- Teosofía
- Año solar, año cósmico
- La ciencia oculta en sus líneas generales
- La experiencia del curso del año en cuatro imaginaciones cósmicas
- Jerarquías espirituales y su reflejo en el mundo físico
- El Evangelio de Lucas
- El Evangelio de Mateo
De otros autores:
- El curso del año como una iniciación en la experiencia de la Entidad Crística, por S. Prokofieff
- Infancia y juventud de Jesús, por E. Bock
- "El lenguaje de las formas vegetales" por Kranich
Por Enzo Nastati (en el Arca de la Vida – arcadellavita.it Sección "Textos")
- El Evangelio: El Libro de los Misterios de Todos los Misterios
- Los cinco textos de la Escuela del Ser
- El pueblo elegido (editorial Stay True Organic)
Nuestra labor ha concluido. Esperamos que ayude a quienes, en lo más profundo de su alma, continúan su labor de descubrir la realidad del Ser divino en cada uno de nosotros.